Por qué me llamo Hánsika

Nuria Hansika cisne

A menudo en el ámbito del Yoga, encontramos personas que utilizan un nombre distinto al que aparece en su documentación, su buzón o que le dieron sus padres. ¿Es que para hacer yoga hay hay que cambiarse el nombre? En este primer post te cuento de dónde viene Hánsika.

Alguna vez me han dicho que, al leer mi nombre, pensaron que yo era escandinava! Pues no, soy de Barcelona, y la respuesta corta a qué es Hánsika es que “Hansika” es mi nombre espiritual. 

La respuesta larga, te la doy en seguida.

Pero antes de seguir..

¿Qué es esto de tener un nombre espiritual? 

El nombre que cada persona recibe de sus padres cuando nace está basado en su elección, según sus preferencias, gustos y contexto. Cada progenitor elige el nombre que considera mejor para su hij@, sea por el motivo que sea (significado, sonoridad, árbol genealógico, homenaje cultural…). En mi caso, eligieron Nuria porque les gustaba, porque es un nombre catalán y porque la fecha de la virgen de Nuria (8 de septiembre) coincide con una fecha especial en la relación entre mis padres.

El nombre espiritual, sin embargo, consiste en un nombre que se corresponde con las cualidades particulares del alma de esa persona, no simplemente describiéndola, sino alentándola a identificarse con ellas de manera que le ayuden a avanzar en su desarrollo espiritual.

Cuando la madre y el padre eligen el nombre para su hij@ no pueden hacerlo según las cualidades esenciales de esa personalidad (o alma) ya que ni las conoce de antemano ni, aún queriendo, serían visibles para la mayoría.

¿Quién da el nombre espiritual?

Pues hay distintas alternativas. En la filosofía espiritual relacionada con el hinduismo, donde predomina la relación Guru-discípulo, es justamente el Guru quien da el nombre espiritual al aspirante. Si se trata de un maestro verdadero, entonces se da por sentado que es capaz de saber el nombre que corresponde a nuestra alma y que se ajusta a nuestras necesidades espirituales.

Según se explica, “el uso de este nombre te ayuda a estar consciente de tu naturaleza espiritual y de que has comenzado una nueva vida espiritual. 

En mi caso, fue Swami Premananda quien me dio el nombre de Hansika y según él, “Cada nombre dado por Swamiyi posee una cualidad y una vibración espiritual propia y te ayuda en tu sendero espiritual”.

De esta forma, recibir un nombre espiritual tiene dos aspectos básicos: 

  1. Por un lado, es una ‘marca’ que recuerda al/la buscador/a espiritual que ha entrado efectivamente en el camino espiritual. 
  2. Por otro lado, algo importante en relación al nombre espiritual tiene que ver con el significado de ese nombre, que “posee una cualidad y una vibración espiritual propia”. Esta ‘vibración’ puede estar directamente relacionada con las cualidades del alma, en el sentido que fomenta esos aspectos más puros o positivos de la personalidad, y a la vez, las cualidades referidas en el nombre espiritual pueden no parecer, a priori, directamente relacionadas con la personalidad del/la aspirante, sino que se convierten más bien en un estímulo de aquello a lo que la persona debe aspirar; es decir, una pista de hacia dónde dirigir sus esfuerzos para evolucionar espiritualmente.

En mi caso, dos años después de conocer a Swami Premananda y de vincularme a sus enseñanzas y misión, decidí pedirle un nombre espiritual. Pensé que sería una manera de sentirme más comprometida con la espiritualidad, con sus enseñanzas y de tener un enlace más para recordarlas y tenerlas presentes en su día a día.

En aquella época, algo maravilloso de la relación con Swami era que se le podían enviar cartas compartiendo inquietudes espirituales (o mundanas) y preguntándole lo que necesitara. Él siempre respondía, ya fuera por carta o por e-mail. De este modo se podía sentir aún más su cercanía, a pesar de vivir en la India. Personalmente, usé esta ventaja en numerosas ocasiones, la mayoría para contarle mis desasosiegos, y también de este modo le pedí un mantra personal para practicar japa y, asimismo, un nombre espiritual. De hecho, creo que la última carta que le escribí fue justamente esa. Poco podía sospechar que sería la última y que, a pesar de tener previsto un viaje a la India unos meses después, no llegaría a tiempo de volver a verle con vida.

La anécdota en esta historia fue que unas semanas después del fallecimiento (samadhi) de Swami, cuando aún estábamos muy afectados por la pérdida, llegó un e-mail del Ashram de la India. El e-mail traía una respuesta personal de Swami, realizada antes de su samadhi, al pedido de nombre espiritual de Nuria. 

Cuando Swami entró en samadhi, algunas respuestas a cartas de devotos ya habían sido hechas, pero quedaron en el camino esperando su traducción final o su envío. No eran muchas cartas, pero una de ellas era la respuesta a mi petición. 

nuria parera hansika

¿Qué significa Hansika?

En cuanto al significado, resulta que el nombre deriva de Hamsaa, que significa ‘cisne’ (que simboliza la pureza y también la capacidad de discriminación). El sufijo –ikaa expresa un matiz entre cariño y respeto, que se podría comparar con el uso del diminutivo en castellano, por lo que Hansika (el cambio de ‘m’ por ‘n’ es una variación) es el diminutivo femenino de cisne, es decir ‘cisnita’ o ‘cisnecita’. La acentuación de la palabra es esdrújula, así que también lo podría escribir como Hánsika.

De modo que Hansika, es para mí, no sólo mi nombre espiritual, con todo lo que te he contado que conlleva y con la inspiración que me da su significado, sino también el último regalo de Swami.

Me encantará leer en comentarios tu punto de vista y tu experiencia con este tema.

Te mando un abrazo,

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